3/2007 – Estupor e indignación en los ambientes políticos y diplomáticos italianos por las afirmacio

Estupor e indignación en los ambientes políticos y diplomáticos italianos
por las afirmaciones del Presidente croata

Mesic sobre el discurso de Napolitano:
«sombras de racismo abierto, revisionismo histórico y revanchismo»

D’Alema convoca al embajador croata en Roma.
Anulada la misión italiana en Zagabria

«Las palabras del presidente croata son inmotivadas, asombran y adoloran». Esta es la primera reacción del ministro de Asuntos Exteriores Massimo D’Alema a las desconcertantes declaraciones del presidente croata Stjepan Mesic sobre el discurso tenido por el Jefe del Estado Napolitano con ocasión del 10 de Febrero, Día del Recuerdo del éxodo y de las Foibe. En un comunicado emitido en los días sucesivos a las celebraciones desarrolladas en toda Italia Mesic ha expresado con tonos inusitados y sorprendentes para un Jefe de Estado «desagradable sorpresa» por «el contenido y el tono» de las «últimas declaraciones de la  leadership estatal italiana que se refieren al pasado», pero que tocan también «las actuales relaciones entre Italia y Croacia». Prosigue la durísima nota de Mesic: «Estas declaraciones, en las cuales es imposible no observar sombras de racismo abierto, de revisionismo histórico y de revanchismo político, difícilmente se pueden incluir en el deseo declarado de incrementar las relaciones bilaterales entre los dos Países», dice todavía el comunicado. «El presidente de la República – prosigue – retiene desconcertante y potencialmente muy peligroso el poner en duda el Tratado de Paz firmado por Italia en 1947». Mesic se refería a la frase que Napolitano ha pronunciado en el Quirinale en el momento de la entrega de diplomas y medallas a los herederos de las víctimas de las foibe, ha unido aquellas vicisitudes con el «impulso de odio y de furia sanguinaria» y con el «diseño anexionador eslavo que prevaleció sobretodo en el Tratado de paz del 1947 y que asumió los siniestros contornos de una limpieza étnica».
Para la República de Croacia es inaceptable bajo todos los puntos de vista cualquier cuestionamiento de los Acuerdos de Osimo, firmados entre Yugoslavia e Italia y que han sido asumidos por la República de Croacia en calidad de herede de la ex Federación.

Todos los mass media italianos han definido las palabras del Jefe de Estado croata como un duro e incomprensible ataque a la máxima carga del Estado. Según D'Alema las palabras de
Napolitano «van sobretodo en el sentido del reconocimiento de la verdad histórica que es el fundamento para todo proceso ulterior de avance y reconciliación». Justo por esto, ha proseguido D'Alema, «parece todavía más sorprendente una reacción que a mi juicio no capta el verdadero significado  de las palabras de Napolitano». El ministro de Asuntos Externos ha recordado que «la Italia democrática ha reconocido otras veces cuanto haya sido grave lo que ha hecho el fascismo en los Balcanes, un grande País, el nuestro, ciertamente no se ha quedado sin denunciar los horrores fascistas en los Balcanes y de condenar la ocupación fascista de la ex Yugoslavia». D'Alema ha subrayado este punto. «Mesic debería saber que se dirige al presidente de la Italia democrática y antifascista, que por tanto, desde este punto de vista ha hecho las cuentas con el pasado fascista del País y al mismo tiempo siente la necesidad de decir la verdad histórica también sobre la víctimas inocentes italianas que estuvieron en aquel trágico momento conclusivo de la guerra y del inmediato periodo después de la guerra: el reconocimiento de esta verdad histórica es una condición para un proceso lleno de reconciliación como aquel que nosotros deseamos, por lo que deseamos también que se puedan desarrollar los actos simbólicos de los cuales se había hablado». Para el titular de la Farnesina, «las palabras de Napolitano no se prestan a equívocos desde este punto de vista». Y D’Alema ha convocado para aclaraciones a el embajador de Croacia en Italia Tomislav Vidosevic.  Éste, refieren fuentes del Ministerio del Exterior, «ha representado el punto de vista de Zagabria y ha asegurado que transmitirá puntualmente a sus autoridades las consideraciones desenvueltas por el ministro D'Alema».
De cuanto se capta en los ambientes del Quirinale, el presidente de la República Giorgio Napolitano ha condividido plenamente las valoraciones expresadas por el ministro de Asuntos Exteriores Massimo D'Alema.

Las reacciones del mundo político en Italia. Condena de las declaraciones de Mesic
por la mayoría y la oposición

«Hace falta leer todas las páginas de la historia, también esas para nosotros más dolorosas porque es la única manera para construir el futuro de nuestro País y de Europa», ha comentado Gavino Angius, vicepresidente DS del Senado, presente en la ceremonia del Quirinale. El leader de AN Gianfranco Fini ha expresado solidaridad a Napolitano: «Mesic ha ofendido no sólo al presidente Napolitano a quien va nuestra plena solidaridad, sino también a la verdad histórica. Sus palabras son gravísimas e inaceptables, corren el riesgo de alejar a Croacia de la Unión Europea y responden sólo a una lógica ultranacionalista y revanchista indigna para el jefe de un Estado de un País democrático y amigo de Italia».
«Las palabras de Mesic son preocupantes e inquietantes», les ha hecho eco Maurizio Gasparri (AN), y «plena solidaridad» a Napolitano de parte del jefe de grupo de la Lega Nord en el Europarlamento Mario Borghezio.
 En defensa de Napolitano, intervie¬ne también Pierferdinando Casini, que ha rendido homenaje en los días pasados a la Foiba de Basovizza, donde ha recordado los 350 mil desterrados  fiumanos, istria¬nos y dalmatos, reconociendo «que por una razón de Estado se sacrificó este recuerdo». Casini juzga positivo que hoy estas palabras reparadoras «hayan sido dichas por un presidente de la República de izquierda».

En el Senado se ha observado un minuto de silencio en honor de los enfoibados
Marini: «conmovido recuerdo por las tantas víctimas inocentes de entonces»

«La tragedia de las foibe es una tragedia olvidada por demasiado tiempo» y esto ha sido «un grave error». Ha hecho bien, por tanto, el Presidente Napolitano en  pronunciar palabras «límpidas y comedidas».
Lo ha dicho el 13 de febrero el Presidente del Senado Franco Marini que ha llamado al Aula de palazzo Madama a un minuto de silencio en recuerdo de aquella tragedia. «En apertura de esta sesión, la primera después del 10 de febrero, día dedicado al recuerdo de los mártires de las foibe y del éxodo de la propia tierra de istrianos, dalmatos y fiumanos, – ha declarado Marini – retengo justo y deberoso hacerme intérprete del sentimiento de la asamblea del Senado expresando el conmovido recuerdo por las tantas víctimas inocentes de entonces y la cercanía a los familiares de cuantos fueron bárbaramente asesinados y de aquellos obligados a dejar las propias casas, los propios pueblos, las propias ciudades». El presidente del Senado ha subrayado después que «la institución del Día del Recuerdo, gracias a una ley aprobada en el 2004 por el Parlamento, ofrece la oportunidad al País de hacer memoria de una página terrible que ha marcado la historia del siglo pasado. Una tragedia olvidada demasiado tiempo y es bueno reconocer que se ha cometido un grave error y una injusticia hacia aquellas italianas y aquellos italianos víctimas de un odio ideológico y étnico que ha costado millares de muertes y el éxodo para centenares de millares ellos».
«Renovar el recuerdo de aquellos dramáticos eventos nos debe también fortificar en la convicción – ha concluido – que no puede haber un futuro común entre los pueblos si no es  en la muestra del reconocimiento recíproco y de la amistad, de la superación de cualquier barrera política, cultural, étnica y en la plena afirmación de la libertad y de la democracia».

Extenso eco en la prensa italiana
 Y un extensísimo eco han tenido las declaraciones de Mesic en la prensa italiana de todas las orientaciones. Por muchos días las primeras páginas y los servicios internos de los mayores cotidianos y periódicos italianos han estado ocupados por análisis y comentarios sobre la infeliz salida del Jefe de Estado croata , así como amplio espacio ha sido dedicado al argumento en las redes televisivas y radiofónicas nacionales.
 En el “Corriere della Sera” Claudio Magris ha escrito entre otras cosas en su artículo de fondo del 11  de febrero titulado Silenzio generalizzato: «Sobre las foibe, tanta izquierda – comunista y no solo comunista – ha callado. Las ha ignorado y ha contribuido a hacerlas ignorar, sin escuchar las voces – humanamente fuertes, pero políticamente exiguas – de aquella izquierda democrática, patriótica y por tanto, antinacionalista, que daba testimonio. Tantas razones no pueden explicar este ultrajoso silencio y olvido, ninguna puede justificarlo, así como ninguna violencia cumplida sobre inocentes justifica la venganza de violencias sobre otros inocentes».
 Pero es solo un comentario, aunque sea muy acreditado, entre los tantos que se han leído en estas semanas. Haremos una oportuna reseña en el número de abril de “Difesa Adriatica”.

p.c.h.

(traduzioni di Marta Cobian)